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“Colombia necesita un ministerio de ciencia y tecnología”: Presidente de ACCEFYN

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Recientemente, el presidente de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales – ACCEFYN Enrique Forero estuvo en la Universidad del Valle, con ocasión de la posesión como miembros correspondientes de los docentes Guillermo Barreto Rodríguez, Enrique Javier Peña Salamanca y Fernando Alberto Zapata Rivera, docentes e investigadores de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas.

Enrique Forero es botánico de la Universidad Nacional de Colombia y doctor (Ph.D) en Biología de la Universidad de la Ciudad de New York.

La Dirección de Comunicaciones de la Universidad aprovechó la visita del académico Forero para establecer un diálogo con él. El panorama de la ciencia en Colombia, las posibilidades de articulación entre ACCEFYN y Univalle y el contexto político actual fueron los temas del diálogo.

Dirección de Comunicaciones Universidad del Valle: ¿Cuál es el panorama de la ciencia en Colombia? ¿Cuáles son las amenazas, desafíos y oportunidades de la investigación científica en el país?

Enrique Forero: Con relación a la situación de la ciencia en Colombia, comencemos por las dificultades. Uno de los problemas que vemos es la falta de una política pública de ciencia y tecnología que tenga sentido. En este momento, hay un debilitamiento de las instituciones: Colciencias está debilitado, no hay una política clara de lo que debería ser la ciencia en el país. Nosotros hemos estado tratando de que eso cambie. Pensamos que en este momento es necesario tener un ministerio de ciencia y tecnología, que involucre a Colciencias (no tiene porqué desaparecer), y que rija los destinos de la ciencia, la tecnología y la innovación en Colombia, que en este momento están un poco descuidados.

El problema de la financiación es un problema muy grave. El presupuesto de Colciencias ha disminuido entre un 25 y un 35% en los últimos 5 años y no se ve la posibilidad de que eso mejore. Recientemente, el Gobierno retiró un billón de pesos del Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación del Sistema General de Regalías, para construir carreteras terciarias. Entonces, la falta de financiación y la falta de políticas son problemas graves.

Como fortalezas, quiero destacar que Colombia tiene una comunidad científica muy rica. Hay 10.000 científicos inscritos en Colciencias, muchos de ellos con títulos de Doctorado y haciendo trabajo importante en distintas áreas de la ciencia, inclusive, en investigaciones de lo que se conoce como ciencia básica, que no parecen tener una aplicación inmediata, otros que están haciendo investigación muy aplicada; otros están haciendo aprovechamientos de sus investigaciones. Esas son las oportunidades y las fortalezas de tener una comunidad muy grande y fuerte. Confiamos en que algunos cambios, que estamos tratando de hacer: impulsar cambios en la política científica y que los candidatos presidenciales no únicamente hablen de corrupción, paz y guerra, sino que también hablen de ciencia, tecnología y educación.

DIRCOM: A partir de ese panorama ¿qué podríamos decir del papel y de las contribuciones de Colombia a escala global?

Los científicos colombianos hacen parte de redes internacionales. No es cierto que estén trabajando de manera aislada. Cualquier científico que esté haciendo investigación en Colombia hace parte de una red internacional, trabaja con gente en otros países. Muchas de las publicaciones que se hacen en Colombia son de alto nivel y aparecen en las mejores revistas del mundo. Muchos de ellos son miembros de comités editoriales de revistas mundiales. Entonces, la visibilidad de Colombia ante la comunidad internacional es buena.

Nuestros estudiantes que van a estudiar al extranjero son considerados entre los mejores del mundo porque se interesan, son curiosos, tienen ideas y ayudan a hacer las cosas bien. Tenemos una magnífica imagen internacional y que podría ser mucho mejor si hubiera esas políticas de ciencia y tecnología que permitieran que estas cosas florecieran. No es únicamente el dinero, es la necesidad de que la sociedad entienda la importancia de la ciencia y de la tecnología.

DIRCOM: ¿Cuáles serían esas principales áreas del conocimiento en las que Colombia debería mirar y enfocar su producción científica?

Esa es una pregunta difícil de contestar. Creo que una de las áreas importantes es el agro. Colombia no lo ha aprovechado suficientemente. Otra de las cosas que debemos pensar es tener realmente innovación propia, eso no lo estamos haciendo, nosotros no innovamos. Las industrias colombianas no se interesan en innovar porque no saben lo que es el capital de riesgo, ni lo van a tener al menos en el futuro cercano. Eso tiene que cambiar, es de la única manera en que Colombia puede mostrarse ante el mundo como un país innovador. Como país científico ya tenemos reconocimiento, pero como país innovador no.

El país debe seguir volcando sus esfuerzos en el aprovechamiento de productos naturales, en áreas como la biotecnología y el agro, sin abandonar otras. Si yo le digo a usted que hay científicos de la Universidad del Valle trabajando en física cuántica, eso no le representa mucho a la sociedad, pero un teléfono celular es el resultado de los descubrimientos que Einstein a comienzos del siglo XX. La ciencia tiene esa característica, que se produce el conocimiento y éste no puede tener una aplicación inmediata, pero con el paso del tiempo puede tenerla.

DIRCOM: Permítame abordamos otro tema. La Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales posesionó como miembros a tres docentes de la Universidad del Valle ¿De qué otras maneras se vinculan ACCEFYN y nuestra institución?

El otro motivo por el cual estamos aquí es establecer un diálogo con la Vicerrectoría de Investigaciones de la Universidad del Valle para generar una mayor interacción entre la Academia y la Universidad. Hay muchas oportunidades para hacer cosas en conjunto. La Universidad por sí misma está haciendo contribuciones importantes para el desarrollo del Departamento.

Estamos pensando varias cosas: por un lado, unos diálogos que vamos a desarrollar a través de los próximos meses, sobre temas como apropiación social de conocimiento y políticas científicas; por otra parte, pensamos en la publicación de una serie de libros que cubran estos temas y permita entender la importancia de la investigación científica. Son alrededor de cinco áreas que identificamos y en las que trabajaríamos en conjunto.

DIRCOM: Por último, cuando Donald Trump tomó la decisión de retirar a Estados Unidos del Acuerdo de París, ustedes como Academia Colombiana presentaron una posición al respecto ¿qué sienten ustedes como científicos e investigadores al ver que una figura política como ésta, de alguna manera, deslegitima la investigación científica?

Ese es un problema grave que tenemos en todo el mundo. Desafortunadamente, por ignorancia o por arrogancia, quienes tienen el poder en sus manos toman decisiones en las que, entre otras cosas, disminuyen abiertamente el valor de la investigación científica. Esto es lo que ha pasado con Trump. Simplemente ha ignorado todas las investigaciones que se han hecho y toda la realidad que estamos viviendo. Es que no es mentira que el clima está cambiando, que los glaciares están desapareciendo, que el nivel del mar está subiendo y todo esto tiene que ver con el cambio climático. Trump ignora todo esto porque ni a él ni a sus amigos les conviene que eso se tenga en cuenta desde el punto de vista económico.

El abuso del poder, desafortunadamente, lo tenemos en todas partes. En Bogotá está el problema con el alcalde Enrique Peñalosa, que resolvió convertir una reserva, que ha sido muy bien estudiada por los científicos, en una urbanización; simplemente ignora la información científica disponible, que se ha reunido a través de 40 años de estudio en ese sitio, donde se ha encontrado una especie nueva de mariposa, donde los problemas de interconexión entre los cerros orientales, los humedales y el río Bogotá se van a romper cuando esa reserva desaparezca. No sé por qué es tan difícil para los políticos entender que los científicos estudiamos la naturaleza porque nos lleva la curiosidad de entender qué es lo que nos rodea y cómo funciona, pero hay otro elemento que es la estética, pensar en la belleza que uno encuentra en la naturaleza, las flores, los bosques, la sombra, los árboles, las aves, eso es estética. ¿Por qué les costará tanto trabajo pensar en tener el parque más lindo en Bogotá y en lugar de eso tener más edificios y carreteras?

Fuente: Agencia de Noticias Univalle

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