Home

Noticias

Estudiantes afro rinden homenaje a figura de la música cubana

No hay comentarios noticias

Agencia de Noticias Univalle

Cuando el maestro Alexander Abreu ingresó al auditorio hubo un nutrido y prolongado aplauso. El sitio estaba repleto. Sin preámbulo, uno de los organizadores del homenaje, en representación de las comunidades afro representadas por estudiantes de todas las facultades e institutos invitó a varios expertos musicales presentes a hacerle preguntas al músico cubano. Comenzaron preguntándole por su relación con Cali. Abreu, con su hablar ronco y su marcado acento cubano dijo que, en su caso, siente mucho respeto por el público de esta ciudad, pues considera que es un público que conoce bastante de salsa y de música afrocaribe. Dijo que normalmente indaga qué le gusta al público en cada sitio que se presenta y así diseña el repertorio de conciertos.

Alexander Abreu está en Cali para adelantar una gira corta. Apenas se pusieron en venta los boletos se agotaron en sólo dos días. Se calcula que en total se vendieron unas 12 mil boletas. Esto, porque Havana D’Primera es una de las más reconocidas orquestas cubanas de la actualidad, y más en una ciudad como Cali, que sigue siendo altamente salsera.

La organización afroestudiantil de Univalle y Cadhubev organizaron el homenaje y el conversatorio con el reconocido músico. Todos escucharon con gran atención al maestro que hablo sobre diversos temas relacionados con su vida, sus sueños, sus gustos y su mirada de lo social. Sus canciones causan sensación entre diversos grupos sociales y también entre varias generaciones. En los sectores populares de la ciudad, con una población ampliamente afrocolombiana, como es el caso del Distrito de Aguablanca, Abreu y su música se escuchan por muchas partes. La timba cubana reina entre los amantes de la música salsa y caribeña.

Luego de los expertos, varias personas del público pudieron hacerle preguntas al cantante. Todos demostraron conocer a fondo el amplio repertorio de Havana D’Primera y también muchos elementos de contexto en relación con los detalles que inciden en la creación de esta música. Todos habían esperado pacientemente por más de dos horas para hablar con él. Estaba previsto que el acto iniciara a las tres y treinta de la tarde, pero los compromisos del músico solo le permitieron llegar hacia las seis.

Consultado sobre la incidencia de lo religioso en la producción de la orquesta, el músico (arreglista, compositor, trompetista y cantante) contó qué es un hombre profundamente religioso que profesa las creencias Yorubas junto con varios de los miembros de la orquesta y que también hay varios integrantes que son laicos. Reveló que cuando era niño su madrina Yoruba predijo muchas de las realizaciones que como artista logró alcanzar con los años. Hizo de pasada una crítica a aquellas personas que diciéndose religiosas no vivencian en realidad una vida espiritual trascendente.

Un joven líder comunitario le preguntó acerca de su propósito de vida. Después de meditarlo por un momento, le respondió que le gusta que la música que compone y canta incida en la vida de la gente. En especial que le permita a sus seguidores jóvenes asumir de manera positiva y en paz existencia. Recordó que en una ocasión un joven que tenía surcado su rostro con una profunda cicatriz le dijo que después de haber escuchado la música de Havana D’Primera el rumbo de su vida había cambiado y que después de estar en el abismo de una vida desordenada y conflictiva, había cambiado y hoy era un hombre dedicado a su familia. Cuenta Abreu que no dudó en ofrecerle al hombre entradas gratis al concierto para él, su esposa y sus hijas.

Dijo que el arte y la música pueden incidir de forma positiva en el destino de muchos jóvenes. Y también le manifestó al auditorio que quiere conocer los barrios populares caleños para conocer la movida de las comunidades.

Alguien le preguntó sobre el género musical de la timba y sobre sus características. El respondió recordando que el nombre de timba lo escogió alguien comparando esta música que mezcla múltiples ritmos, con un plato cubano que incorpora una gran mezcla de ingredientes (como pasa con el sancocho en el caso colombiano). Señaló que además de ritmos afrocaribeños figuran en la mezcla de la timba también el jazz y otras músicas que han sido producidas por mucho tiempo por grupos humanos y artistas pertenecientes a las diásporas africanas del continente americano. Resaltó el inconmensurable valor de la cultura africana para el caso cubano y las múltiples opciones creativas que genera la presencia de elementos como el tambor en todos los procesos de elaboración musical en sociedades del Caribe.

Recordó que estuvo cuatro años en Dinamarca y que su paso de la trompeta al canto se debió a un hecho fortuito cuando el grupo musical del que hacía parte, por alguna razón se quedó sin vocalista. Él, hasta ese momento arreglista y trompetista tuvo que cantar y debido al éxito de cadencia, estilo y voz especial pasó a dedicar más tiempo al canto que a la interpretación de la trompeta, aunque nunca ha dejado de tocar el instrumento. Al final, luego de recibir una placa en reconocimiento por parte de los estudiantes y de las organizaciones afro de Univalle, Abreu no aceptó cantar a capela, pero estuvo dispuesto a tomarse decenas de selfies con los jóvenes presentes en el auditorio uno de Ingenierías, nadie se movió hasta que Abreu salió de prisa acompañado de empresarios, artistas y amigos personales.

Una de los gestos más notorios de la afabilidad que caracteriza al gran artista fue el de darle prioridad a una foto que le pidió un chico en situación de discapacidad. Seguramente, la imagen del gran artista cubano y sobre todo, sus reflexiones y consejos perdurarán, más que en las memorias digitales, en el corazón de los jóvenes que colmaron el auditorio 1 del campus de Meléndez para rendir homenaje a alguien que los identifica con su cultura, su etnia y sus historias de vida y de resistencia.