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Quimerización, un futuro prometedor para los humanos

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Agencia de Noticias Univalle

Un cerdo que recibió el trasplante de uno de sus pulmones sobrevive en muy buen estado de salud, un año después, sin haber recibido medicamento inmunosupresor. Este avance científico de un equipo de investigadoresde la Universidad del Valle abre un futuro prometedor para los trasplantes en seres humanos.

El procedimiento fue realizado como parte del Macroproyecto de Medicina Regenerativa de la Facultad de Salud y fue hecho por el grupo de Investigación en Medicina Regenerativa liderado por el profesor Oscar Gutierrez Montes, con la participación de los doctores Gustavo Valderrama H., Henry Rodríguez, Laura Rodríguez, el veterinario Rodrigo Zambrano, los bacteriólogos Jaime Muñoz y Olga Fernández, quienes aplicaron una técnica novedosa para evitar que el sistema inmunológico del receptor rechazara el pulmón trasplantado.

Este logro resulta esperanzador para la aplicación de la técnica en humanos, con los beneficios que significaría en el mejoramiento de la calidad de vida del paciente receptor del órgano y por la reducción de costos para el transplantado, su familia y para el sistema de salud, si se tiene en cuenta que los medicamentos inmunosupresores, hasta ahora son de obligatoria prescripción luego de un trasplante, son costosos y se deben tomar por el resto de la vida.

Técnica innovadora

El profesor de la Facultad de Salud Oscar Gutiérrez, líder del equipo investigador, explicó que “el proceso de quimerización consiste en establecer una comunicación (porque las células se comunican entre sí cuando están en un ambiente apropiado) entre el órgano que será transplantado y las células madre del receptor, en un proceso en en el que creemos hay un intercambio de información genética. Cuando el órgano es implantado en el receptor, trae su información genética y con esta técnica no hay una respuesta aguda ni rechazo”.

Al aplicar este procedimiento no será necesaria la utilización de medicamentos inmunosupresores, lo que mejoraría la calidad de vida del paciente. Con la inmunosupresión el paciente queda expuesto y vulnerable a agresiones del mundo externo, puesto que lo que se ha hecho es anular la respuesta natural de defensa inmunológica de su organismo ante la presencia de un elemento extraño, mediante medicamentos especializados. Sin embargo, hasta ahora esta es la única forma de conseguir que el cuerpo no rechace un órgano trasplantado.

“El trasplante soluciona un problema al reemplazar un órgano que está fallando, pero ocasiona un inconveniente, a veces peor que el inicial: tener que utilizar drogas que suprimen intensamente el sistema inmunológico del receptor, dejándolo vulnerable a infecciones de todo tipo: virales, por hongos, bacterias, además de tener efectos directos sobre órganos como el corazón o el pulmón. Incluso, se sospecha que algunos de estos inmunosupresores inducen la producción de ciertos tipos de cáncer” explicó el profesor Gutiérrez.

Los resultados animan al grupo de investigación a continuar su trabajo para más adelante, conforme se cumplan los estrictos requisitos éticos, científicos y metodológicos, probar la técnica en otros animales y luego en humanos.

La solución

“El próximo año esperamos realizar, con una autorización previa del Comité de Ética, pruebas en humanos, inicialmente con pacientes con falla renal. Esta condición tiene alguna solución a través de la diálisis, así que haríamos trasplante de un órgano no vital y no se pondría en riesgo inminente al paciente”.

Este investigador destacó que esta sería una solución a un problema de salud pública, porque no recargaría las finanzas del sistema de salud.

“En Colombia, hay más o menos 35 mil pacientes en diálisis renal. Estos pacientes, con sus tratamientos y complicaciones, le cuestan al sistema de salud entre 2 y 3 billones de pesos al año. En diez años, estos pacientes le costarán al sistema 20 o 30 billones. Si pudiéramos lograr trasplantes de riñón, el costo solo sería de 1 o 2 billones, sin más costos para los próximos años”.

Gutiérrez destacó que los resultados que se obtengan, a partir de la prueba realizada con un trasplante de riñón, podrían proyectarse a otros órganos como el corazón, el hígado, el páncreas, los intestinos, entre otros.

“Esperamos después de este proceso exitoso, que esta técnica se pueda aplicar en humanos de manera satisfactoria; lo que nos ubicaría ante un hecho de trascendencia para la humanidad, puesto que permitiría extender la vida de pacientes con trasplantes, sin aumentar los costos de su tratamiento posterior al trasplante, para ellos y sus familias, ni para el sistema de salud”, precisó el profesor Oscar Gutiérrez.

El profesor Oscar Gutiérrez destacó que esto refleja el compromiso de la Universidad del Valle como una institución pública comprometida con la comunidad y la región. El docente recordó que los resultados de las investigaciones realizadas en el alma mater hace más de 50 años fueron incorporadas por las Naciones Unidas en las recomendaciones de salud, a finales de la década de los 70. Los resultados que se obtienen para la ciencia en esta fecha dan cuenta que ese compromiso sigue vigente.