En el último siglo el mundo ha cambiado de una manera vertiginosa. Mientras que al teléfono, inventado en 1878, le costó 75 años alcanzar los 100 millones de usuarios, los teléfonos móviles tardaron 16 años y una aplicación de juego como Pokemon Go le bastaron solo 26 días. Por eso, en un mundo que presenta un crecimiento acelerado en términos de tecnología ¿cuál es el papel del periodismo?
Ese fue el eje de la conferencia “Los retos del periodismo en el mundo global” que dictó Andrés Mompotes, subdirector nacional del periódico El Tiempo, este viernes 25 de noviembre. Esta conferencia hace parte de las actividades de celebración de los 25 años del Periódico Cultural La Palabra de la Universidad del Valle.
Mompotes señaló que la tecnología está avanzando a un ritmo impresionante y que su masificación está permeando la cultura. Esto ha representado que los medios de comunicación han tenido que adaptarse y transformarse.
En esta coyuntura, algunas publicaciones han tenido que cerrarse o pasarse a ediciones virtuales, al tiempo que portales como BuzzFeed, que presentan información y contenido dirigido a los jóvenes millennials, están teniendo mucha acogida están presentando el tipo de información que su audiencia está buscando: rankings y orientación.
En la actualidad, el celular es el dispositivo que más se usa para hacer consultas y el video es el tipo de material al cual se accede más. Esto indica que los periodistas de hoy en día deben pensar en el video como el rey actual del contenido.
Otra de las tendencias es el pago para el acceso a contenidos digitales. Bajo esta modalidad, The Wall Street Journal tiene 917.000 suscriptores, The New York Times 875.000 y Financial Times 476.000. Esta alternativa tiene acogida porque se vende la idea de que si se quiere periodismo de calidad, debe garantizarse la permanencia del mismo y ese es uno de los métodos de financiarlo.
Por otro lado, la reciente aparición de las redes sociales ha cambiado la dinámica de los periódicos. Dice Mompotes que tal vez Facebook es el medio de comunicación más grande del planeta y no tiene contratado a un solo periodista. Si un diario no tiene presencia en esta red social, simplemente desaparece.
Todo esto ha llevado a un cambio en las salas de redacción y los modos de administrar los medios. Ahora la tendencia es la convergencia multimedial y la generación de contenidos transmedia, es decir, un tipo de relato donde la historia se despliega a través de múltiples medios y plataformas de comunicación, y en el cual los consumidores tienen un papel activo.
Medios como El Heraldo de Barranquilla usan whatsapp, la famosa aplicación de mensajería, para que los ciudadanos puedan hacer reportes ciudadanos de problemáticas frecuentes como los arroyos que se forman en las calles de esta ciudad cuando llueve. Así mismo, CNN, ESPN y People tienen cuenta en Snapchat, una aplicación de envío de fotos y videos que se autodestruyen (sus usuarios llegan a generar un promedio de 400 millones de snaps o publicaciones al día). Esto es un ejemplo de cómo los medios de comunicación han tenido que adaptarse a los tiempos modernos.
Pero estos cambios no sólo se ven reflejados en el uso de las redes sociales. En las salas de redacción están apareciendo nuevos roles y figuras como el infógrafo interactivo, los editores y periodistas de datos (que se encargan de analizar y obtener información provenientes de bases de datos), verificadores de datos (curadores de la información obtenida por medio de los reportes ciudadanos), editores de audiencia (que se encargan de analizar métricas y proponer contenidos específicos para cada una de las audiencias), además del uso de celebrities como bloggeros y youtubers para generar contenido (como el caso de La Puya de El Espectador).
Todos estos cambios implican retos para el periodismo. Dejar de lado el registro escueto de las noticias para generar más análisis; menos énfasis en “¿qué pasó?” y más en “¿por qué o cómo?”; menos resumen, más pronóstico; menos noticias viejas, más historias; menos descripción, más experiencias, emociones y vivencias. Se trata de aprovechar todas las tecnologías para ser más creativos y hacer mejor periodismo. En últimas, la tecnología es un accidente.
Fuente: Agencia de Noticias Univalle
