Las condiciones históricas que han vivido los habitantes del puerto de Buenaventura, el empobrecimiento de ciertos sectores y la poca inversión industrial, son factores que, para el profesor Mario Romero Vergara del Departamento de Historia de la Universidad del Valle, explican el paro cívico que lleva más de diez días en ese municipio.
Sin embargo, esto no es justificación para los problemas de orden público, violencia y saqueos que se han presentado, aclara el docente.
“Es una miseria que les han creado, no se la creó la misma gente, fueron otros. Es una miseria que se ha impuesto históricamente”, menciona el docente, explica el profesor Romero Vergara quien es licenciado y magister en Historia en la Universidad del Valle y doctor (Ph.D) en Historia en la Universidad de Huelva –España.
“Han estado desprovistos de una gobernanza que acoja las necesidades de la gente y resuelva sus problemas. No ha habido una gobernanza que asuma esos retos de poner esa región en condiciones dignas, sino que, por el contrario, se han aprovechado para saquear ¿Así cómo va a actuar una sociedad?”, señala el investigador, experto en sociedades afrocolombianas, quien ha participado como conferencista en congresos internacionales que le dan el reconocimiento como un estudioso que ha aportado significativamente en la historia colombiana.
Aunque el puerto es una zona a la que llegan muchos insumos y suministros, las empresas e industrias se establecen en Cali, Medellín y Bogotá, por tanto, no hay una inversión en industrias que procesen y manufacturen el material que allí llega. Esto afecta las condiciones de empleo de los habitantes, así como la salud, la educación y toda una cadena de elementos relacionados.
El profesor Romero Vergara señala que, como es el caso de Guayaquil, que industrialmente es más importante que Quito en Ecuador, o como algunas ciudades costeras de Chile, en los puertos hay empresas que se han asentado, generando mejores condiciones para los habitantes.
Los pobladores de esa región no acceden a toda la riqueza y potencial de los recursos que tienen alrededor, a lo que se suma la explotación a la que son sometidos y a las dificultades de acceso a servicios de salud, acueducto, educación, entre otros, de ahí su descontento.
Frente a este panorama, existen líderes y organizaciones que se han formado para resolver los problemas, actuar con la gente, buscando el respeto de los derechos, convivencia y el desarrollo económico de Buenaventura.
“Si toda la gente supiera su historia, entendería que su vida ha sido la de una resistencia a unos condicionantes de miseria”
La historia de las comunidades afrodescendientes en el Pacífico se mueve entre el empobrecimiento, entendido como la acción consciente de agentes externos que llevan a la miseria a la población, que extraen sus recursos, los explotan y someten, y la resistencia, la esperanza de un cambio, la resistencia a esas condiciones históricas.
Fuente: Agencia de Noticias Univalle
