Debido a la contingencia causada por el virus COVID-19 y en aras de proteger a la comunidad estudiantil en situación de vulnerabilidad, la Fundación Levapan en alianza con el Club Rotario se han unido para donar mercados a 32 estudiantes de la Universidad del Valle sede Tuluá.
“El señor Juan Guillermo Vallejo, quien actualmente dirige la Fundación Levapán, contactó con la universidad para ofrecer mercados para estudiantes que los necesitaran por la situación en sus hogares”, informó la profesora Libia Soto, directora de Univalle sede Tuluá.
Para la entrega de estos donativos se realizó un sondeo de los estudiantes previamente identificados por la institución a través de programas de ayuda como Jóvenes en Acción y los incentivos de Bienestar Universitario.
“Hicimos un censo de los estudiantes que enfrentan situaciones complejas en sus casas, en primera medida a través de los programas que maneja la institución y también a través de redes de integrantes de la comunidad universitaria, que conocen quiénes son las personas con bajos recursos o con problemas originados por la contingencia. A través de ese trabajo de selección agrupamos 32 chicos que ahora son beneficiarios de esta donación”, explicó Libia Soto.
La directora de Univalle Sede Tuluá informó además que la Fundación Levapán y sus aliados entregarán a los estudiantes seleccionados un total de tres mercados, que se distribuirán cada semana. “En este momento ya se realizó la primera entrega de mercados y haremos las siguientes entregas cada jueves o viernes de las próximas semanas”.
Por otro lado, la sede Tuluá también trabaja en la obtención de donaciones de equipos de cómputo y ayudas de conectividad con la finalidad de garantizar a los estudiantes las condiciones para el inicio del período académico a través de la virtualidad.
“Hemos realizado una campaña de donación en la que hemos recibido apoyo de la Alcaldía, de empresas y de la sociedad civil. También hemos recibido equipos recolectados en la donatón realizada desde la sede Cali” anunció Libia Soto.
Para emprender la campaña, desde la dirección de la sede se realizó un estudio sobre las personas que tienen falencias en conectividad, así como en equipos para realizar sus actividades académicas.
“Hemos identificado alrededor de 160 estudiantes que tienen problemas de conectividad. Sin embargo, algunos no cuentan con un computador donde puedan realizar su tarea. Es importante tener en cuenta que hay hogares donde hay un solo equipo, pero hay dos padres de familia que necesitan hacer teletrabajo y tres hijos que requieren el mismo computador para estudiar. Estos casos son un número mayor”, precisó la profesora.
La Sede Tuluá está trabajando además en la identificación de los estudiantes ubicados en zonas rurales para realizar un seguimiento especial de su condición de accesibilidad a las clases virtuales. “Tenemos estudiantes ubicados en la zona rural de Tuluá y municipios cercanos que probablemente no puedan viajar a la cabecera municipal para atender a sus clases. Por ello, profesores y estudiantes estamos trabajando en el conteo para asegurar la continuidad de su proceso educativo”.
Con estas iniciativas la Universidad del Valle sede Tuluá ratifica su compromiso social con la comunidad universitaria y establece una apuesta para el fortalecimiento de la conectividad de sus estudiantes de cara a un futuro próximo enfocado en la virtualidad.
