Un espacio donde cada rincón refleja las cosmovisiones de las comunidades indígenas. Una edificación que es fruto de un diálogo de saberes que reconoce y valora la diversidad cultural. Así es la nueva Casa de Paso Indígena de la Universidad del Valle.
La Casa de Paso Indígena de la Universidad del Valle es un espacio que representa la unión entre la academia y los saberes ancestrales, entre el territorio y la universidad. También representa el cuidado y el bienestar para cada estudiante indígena que lo habitará, en función de su permanencia en la formación universitaria.

Esta inauguración es posible gracias al trabajo articulado entre la Gobernación del Valle del Cauca y la Universidad del Valle, a través de la Dirección de Infraestructura, la Vicerrectoría de Bienestar y el Cabildo indígena Universitario.
“La historia de esta casa es una historia construida paso a paso y se remonta al año 2005, cuando, gracias a las primeras gestiones de estudiantes indígenas visionarios como Marco Albeiro Gutiérrez Penagos quien fue también Gobernador del Cabildo y nos acompaña esta tarde, la Gobernación del Valle del Cauca entregó en comodato un inmueble a la Universidad del Valle. Era una casa modesta, en mal estado, pero que pronto se convirtió en un espacio de encuentro y cuidado colectivo para generaciones de estudiantes indígenas provenientes del Cauca, Nariño y otros territorios del suroccidente colombiano”, destacó el rector Guillermo Murillo Vargas.
Hoy se tiene un edificio completamente nuevo, con un área de 606, 59 m², capacidad para albergar a 40 estudiantes indígenas, en condiciones dignas, modernas y culturalmente pertinentes. Cuenta con: cocina amplia, habitaciones totalmente adecuadas, terraza con paneles solares para generación de energía limpia, estudio adaptado con equipos tecnológicos, planta eléctrica de respaldo para emergencias, espacios pensados para la siembra de plantas medicinales, teatrinos, comedor comunitario y espacios sociales, entre otros.
Esta casa, ubicada en el barrio Meléndez, representa no solo una mejora en las condiciones de vida de sus habitantes, sino un hito arquitectónico y simbólico que fortalece la permanencia, identidad y formación de los pueblos indígenas dentro de la educación superior.
La edificación fue diseñada por la DIU, en colaboración con el arquitecto indígena Eyder Wuilson Ul Ascue, egresado de la Escuela de Arquitectura de Univalle, quien pertenece al pueblo Nasa. El diseño fusiona los principios de la arquitectura occidental con los saberes ancestrales de los pueblos andinos, creando un diálogo entre cosmovisiones, formas y usos del espacio.

“La orientación del edificio, las formas geométricas de la fachada, los materiales, incluso la forma en que entra la luz solar, todo responde a nuestra cosmovisión indígena. El rombo, que aparece en la parte posterior de la fachada, representa el sol, la luna, los solsticios y los equinoccios. Es un símbolo poderoso de nuestros pueblos”, comentó el arquitecto Wuilson UI.
El acto de inauguración inició con un desanudo de cinta que abrió de manera oficial las puertas de este hogar, así como un ritual de armonización según la tradición de las comunidades indígenas.
El evento contó con la presencia del rector de la Universidad del Valle, Guillermo Murillo Vargas; la asesora de la Gobernación del Valle del Cauca, María Lucero Urriago; la profesora Adriana Reyes Torres, Vicerrectora de Bienestar Universitario; y de la estudiante Miryam Andrea Montano Velasco, Gobernadora del Cabildo Indígena Universitario.
El acto protocolario finalizó con la Bajada de la Chucha, un ritual simbólico que muchos de los pueblos originarios realizan cuando se termina de construir una casa, choza o tulpa. Por lo general, en las comunidades indígenas las construcciones se hacen en minga, con el apoyo de toda la familia, amigos y conocidos, muy similar a como ha sido este proceso.

La Casa de Paso Indígena de la Universidad del Valle es la primera de su tipo en Colombia y en América Latina. Por esto se convierte en un símbolo de inclusión, identidad y permanencia.
