Docentes, directivas y estudiantes de las instituciones educativas oficiales de Cali se reunieron durante la primera jornada del foro “Cali, ciudad del aprendizaje”, que organiza el programa Mi Comunidad es Escuela – MCEE, los días 13 y 14 de noviembre en el Hotel Dann Carlton.
Durante el acto de apertura del foro, la secretaria de educación municipal Luz Elena Azcárate señaló que “la educación es el camino para avanzar hacia una sociedad más justa”. La secretaria recordó que esta iniciativa, de la cual la Universidad del Valle es un aliado estratégico, es uno de los programas bandera de la administración municipal y que representa una inversión cercana al 60% del presupuesto de la Alcaldía.
Mi Comunidad es Escuela es una apuesta transversal que reúne a las secretarías de Educación, Cultura, Bienestar Social, Paz y Cultura Ciudadana, Deporte y Recreación, al Departamento Administrativo de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones – DATIC, entre otros.
El programa MCEE busca fortalecer la calidad y pertinencia de los procesos educativos de las instituciones educativas oficiales rurales y urbanas de Cali, beneficiando a la totalidad del sistema educativo público. Este programa impacta a más de 170 mil estudiantes, de la mano de más de 6 mil docentes y administrativos, de cerca de 91 instituciones.
“Esta es una apuesta para generar en los estudiantes las competencias que requiere el siglo XXI”, puntualizó Luz Elena Azcarate.
La conferencia de apertura del evento se denominó “Transformar la educación. Educar para transformar” y estuvo a cargo del académico Carlos Magro Mazo, vicepresidente de la Asociación Educación Abierta y director académico del Instituto Europeo di Design (España).
En su ponencia, Magro Mazo destacó que se debe educar a las personas para su transformación, pero también para que sean capaces de transformar las sociedades. Para este académico cada época demanda un tipo distinto de escuela. Señaló además que es un gran momento para la educación. “Estamos viviendo la mayor oportunidad de reescritura de la educación tradicional” sostuvo.
El académico español señaló que en el contexto actual una parte importante de los estudiantes no se siente interesados por los contenidos del aprendizaje ni se sienten retados por las actividades desarrolladas. Los estudiantes y los docentes no están satisfechos con lo que se aprende ni cómo se logra esto, una situación que genera desmotivación, abandono temprano, fracaso escolar, entre otros factores.
“Ya no nos basta con extender la cobertura educativa. Una cosa es el acceso y otra el logro de la formación pretendida, necesaria y deseable. Tenemos la responsabilidad de garantizar el derecho a aprender de nuestros estudiantes”.
Carlos Magro Mazo destacó que para cambiar la educación se requiere cambiar al docente. “La innovación y el cambio exigen esfuerzos explícitos para fomentar y desarrollar entornos de confianza y cuidado mutuo en las escuelas. Cada actor implicado en el proceso de cambio debe confiar en su propia capacidad, en la de sus colegas y en la de la escuela para promover la innovación.”
El investigador destacó que las escuelas y colegios deben ser comunidades profesionales de aprendizaje, en los que se trabaje mediante una cultura de la colaboración, la cooperación, la confianza, la tolerancia, entre otros aspectos. “Debemos rediseñar las escuelas para que no solo sean lugares de aprendizaje para los estudiantes, sino también para los docentes”.
Magro Mazo destacó que el capital educativo y cultural de una ciudad es el principal combustible para el bienestar y la riqueza del mañana. “Entender que la educación nos pertenece a todos y se requiere poner todos los recursos y el potencial de la ciudad al servicio de la educación de los ciudadanos, para pasar de convertirnos de una comunidad de aprendizaje a ser una ciudad del aprendizaje”, finalizó.
