Ayer martes 6 de diciembre de 2016, se llevó a cabo la premiación del primer “Concurso de Cuento Corto. Leer para comprender, escribir para transformar”, organizado por la División de Bibliotecas de la Universidad del Valle.
Para esta versión, el jurado estuvo conformado por Victoria Molina Quiroga, licenciada en educación de la Universidad del Tolima, con 35 años de experiencia en el magisterio como docente adelantando programas de promoción de la lectura y la escritura, y por los docentes de la Escuela de Literatura de la Universidad del Valle Juan Moreno Blanco, especialista en la literatura de Gabriel García Márquez, con una amplia trayectoria en publicación de crítica literaria y Gustavo Aragón, magister de literatura colombiana y Latinoamericana y miembro del grupo de Investigación en Literatura y Educación.
El tercer lugar lo ocupó Danilo Álvarez, estudiante de la Licenciatura en Lenguas Extranjeras con su cuento ‘El Domador’. “Este es el primer cuento que escribo para ser mostrado. Es un cuento muy corto donde la principal pregunta que le dio origen fue la de ¿quién manda en verdad?, ¿quien manda al que manda? y así sucesivamente. Es breve porque, tal como lo hacía Jorge Luis Borges, quise escribir sobre lo esencial, utilizando solo lo necesario para contarlo”, señaló Álvarez.
De ‘El Domador’, el jurado resaltó la coherencia existente en un texto tan breve, su intencionalidad y su capacidad de despertar en el lector preguntas que trascienden el texto.
El segundo lugar lo ocupó Christian Ramírez, estudiante del programa académico de economía con ‘Cuento para leer en clase’. Crhistian, quien no pudo asistir a la premiación, envió a su hermana, Tatiana Ramírez, para recibir el reconocimiento. De su cuento, el jurado resaltó la capacidad que tuvo Ramírez para describir los espacios haciendo uso de una muy fluida estructura.
El primer lugar lo ocupó Michael Darío Mejía, estudiante de la Licenciatura en Literatura con el cuento ‘Zozobra’. “Este cuento nació durante la controversia que surgió en el país a raíz de la ‘ideología de género’. Sentí que algunos de mis estudiantes se estaban sintiendo atacados y discriminados por esta situación y decidí escribir algo. Una vez terminado, lo leí en frente del salón, y fue muy interesante ver un cambio en el ambiente de la clase. A decir verdad, el país necesita un escarmiento en ese sentido, para recriminar sus concepciones retrógradas”.
Fuente: Agencia de Noticias Univalle
