Home

Noticias

La inteligencia militar en Colombia

No hay comentarios noticias

“En Colombia existe poca reflexión pública y casi nula preocupación académica sobre el lugar de los -Organismos de Inteligencia- del Estado en la vida cotidiana de los ciudadanos, su papel en el sistema político y la intervención en el conflicto armado”, así lo afirmó el docente Óscar Calvo Isaza durante su charla ‘Inteligencia de Estado: conocimiento y poder’, que se llevó a cabo el 19 de mayo, en el ciclo ‘Charlas de los viernes’.

En el evento, organizado por el Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad del Valle, Calvo Isaza señaló que la inteligencia política en Colombia hace parte de un “repertorio macabro” de la historia de los servicios de seguridad, apoyados por el gobierno de Estados Unidos en América Latina, hecho característico de la época de la Guerra Fría.

Tal como lo argumenta el investigador, quien es Doctor (Ph.D.) en Historia del Colegio de México y docente de la Universidad Nacional de Colombia – sede Medellín, la inteligencia como tipo de conocimiento estratégico para la toma de decisiones, siempre tiene un limitante temporal, esto quiere decir que los ‘secretos’ siempre son datados y dirigidos: datados porque tienen utilidad durante cierto tiempo, y dirigidos porque siempre son de interés para algún grupo de poder en particular. Además, se consolidan como estrategias utilizadas por los Estados para conocer al otro, al extraño, a aquel que supone una amenaza, razón por la cual, “los documentos de inteligencia en Colombia constituyen huellas y fragmentos dispersos de un observatorio del poder sobre la población, los recursos y el territorio”.

En 1968 el presidente Carlos Lleras Restrepo dijo que el principal reto que tenían las fuerzas militares era el de enfrentar ‘una guerra sorda’ o ‘guerra silenciosa’, pensamiento que encaja con la doctrina comportamental de la Guerra Fría, y que se deriva del acuerdo al que llegaron gran parte de los países de Latinoamérica, cuando estuvieron de acuerdo al decir que la seguridad externa de sus países estaría mejor salvaguardada por Estados Unidos, y la interna, destinada a labores de contrainsurgencia, quedaba en manos de los Estados.

“La temprana participación de Colombia en la guerra con Corea, había sido el catalizador de la participación del Gobierno Estadounidense en la formación de oficiales e instituciones especiales de las fuerzas armadas en el país”, dijo el investigador, quien además señaló que el nacimiento de las redes de inteligencia en el país tuvieron su origen durante la dictadura del General Gustavo Rojas Pinilla, pero se consolidó como Política de Estado tras su derrocamiento a manos de la Junta Militar compuesta por los mayores generales Gabriel París y Deogracias Fonseca, el contraalmirante Rubén Piedrahita y los brigadieres generales Rafael Navas Pardo y Luis E. Ordóñez.

El investigador dijo que aunque han pasado más de 60 años desde la institucionalización de los servicios de inteligencia en el país, acceder a los informes clasificados aún supone un problema, pues a pesar que existen leyes que podrían posibilitar su consulta, los organismos de inteligencia militares y civiles se resisten a liberar sus documentos ‘secretos’.

Fuente: Agencia de Noticias Univalle