Rector de la Universidad del Valle habla sobre las razones por las cuales el HUV se acogió a la ley 550.
LA LEY 550 NO ES LA INTERVENCIÓN NI LA LIQUIDACIÓN DEL HUV, ES TODO LO CONTRARIO: UNA VÍA PARA PROTEGER SUS INGRESOS DE LOS EMBARGOS, LO QUE LE PERMITIRÁ FUNCIONAR Y SEGUIR RECUPERÁNDOSE
Como es de conocimiento público, la Junta Directiva del HUV, en su sesión del día tres de marzo, decidió por ocho votos a favor y una abstención, acogerse a la Ley 550. Cabe subrayar que esta junta se ha renovado recientemente con la participación de la Gobernadora, el actual rector de la Universidad del Valle y el secretario de Salud Municipal de Cali. Ante las diversas interpretaciones y desinformación que esta decisión ha generado, la Rectoría se permite informar a la comunidad universitaria lo siguiente:
La Ley 550, más conocida como ley de reactivación empresarial y reorganización financiera, es una medida que permitirá al HUV poner en marcha un plan para preservar sus ingresos de los embargos ordenados por los juzgados y pagar lo que se adeuda a los trabajadores y a los proveedores. Con la aplicación de dicha ley, el Hospital se aleja de la intervención, conjura el fantasma de la liquidación y fortalece su proceso de recuperación. La Ley 550 ha sido usada, con muy buenos resultados, por instituciones del sector público y por empresas privadas para programar sus pagos en situaciones de crisis, lo cual les ha garantizado seguir funcionando.
El plan de salvamento que se ha venido implementando desde el año pasado el HUV, ha permitido mejorar progresivamente la facturación, disminuir costos de medicamentos, pagar acreencias, sobre todo salariales y laborales, cobrar parte de lo que le adeudan las EPS y obtener ingresos adicionales gracias a las contribuciones de la Gobernación del Valle del Cauca y del Ministerio de Salud y Protección Social. Por todo esto, la situación hoy es muy diferente a la que se presentaba en agosto del año pasado, cuando había una aguda situación de parálisis. Ello se explica por el trabajo intenso de la nueva dirección en cabeza del profesor Jairo Corchuelo y de la junta directiva del mismo. Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, el HUV sigue presentando un desfase operacional entre ingresos y egresos de alrededor de $3 mil millones mensuales. Pese a que el HUV se encuentra en un proceso de restablecimiento del equilibrio financiero, es claro que así se equilibre, la operación no generará los recursos suficientes para cumplir las obligaciones contenidas en un cuantioso pasivo que asciende a $250 mil millones, de los cuales $173 mil millones son exigibles. En la actualidad, la única manera de “blindar” al Hospital para que no colapse y para que sus ingresos operacionales, que son deficitarios, no sean embargados, es acogerse a la Ley 550.
La disyuntiva planteada por el Gobierno Nacional y la Superintendencia de Salud fue adelantar acciones de protección contra el embargo de los acreedores o intervención. Ante este dilema, la Junta optó por la primera alternativa que le garantiza al Hospital mejorar su operatividad, cumplir con las obligaciones salariales, garantizar la atención de los pacientes y continuar siendo el lugar de práctica privilegiado de los estudiantes de la Facultad de Salud de la Universidad del Valle. Por ello, es falso que acogerse a La Ley 550 es sinónimo de intervención o de liquidación, como se ha venido pregonando en la radio y en un comunicado firmado por un representante estudiantil ante el Consejo Académico. Es todo lo contrario, es una vía para que el HUV no sea intervenido y siga abierto y funcionando, como todos lo queremos.
Como se mencionó, el HUV tiene deudas exigibles de $173 mil millones. La Ley 550 garantizará a los acreedores que se les pague difiriendo una parte del total de la deuda hasta 10 años, lo cual permitirá el mejoramiento del flujo de caja del HUV. Para ello, podrá crearse un fondo fiduciario al que concurran los recursos financieros de la entidad. Una parte de dichos recursos se orientará al funcionamiento general y la otra al pago de salarios y a cubrir la deuda mediante un acuerdo con los acreedores con la ampliación del período de pagos. La Gobernación ratificó que asumirá una parte significativa de la deuda, aportando cerca de $ 90 mil millones, que se pagarán en un plazo de siete años y que quedarán bajo su responsabilidad, liberando al Hospital de este componente importante de deuda. Se espera que en dos meses haya un acuerdo de pagos con todos los acreedores. En este proceso, el Hospital contará con el acompañamiento del Ministerio de Salud y Protección Social y de la Superintendencia de Salud. Es importante recordar que fue un modelo parecido a este el que permitió que la Universidad del Valle saliera de la crisis de 1998 y que gracias al cumplimiento riguroso del plan de pagos, hoy no deba un solo peso. Así mismo, la Gobernación del Valle del Cauca, desde hace varios años, está bajo Ley 550 lo que le ha permitido funcionar e ir recuperándose de la crisis financiera que la aquejaba años atrás.
Para que el Evaristo García siga siendo el hospital universitario más importante del país es indispensable que al lado de la Ley 550 se aplique un riguroso plan de redireccionamiento estratégico, mejore y modernice el proceso de facturación, disminuya aún más el costo de los medicamentos, sanee sus finanzas y recupere todo lo que le adeudan las EPS. Así mismo, es necesario seguir apoyando la formulación del proyecto de ley que crea la figura de los hospitales universitarios. En este esfuerzo múltiple, el HUV contará con el apoyo decidido de la Universidad del Valle como lo ha venido haciendo de tiempo atrás y durante la crisis reciente. Solo así es posible preservar el activo más importante de la salud del suroccidente de Colombia.
Cordialmente,
EDGAR VARELA BARRIOS
Rector
Fuente: Agencia de Noticias Univalle
Fuente: Agencia de Noticias Univalle
