{"id":22032,"date":"2020-12-07T11:08:57","date_gmt":"2020-12-07T16:08:57","guid":{"rendered":"https:\/\/emisora.univalle.edu.co\/?p=22032"},"modified":"2020-12-07T11:08:57","modified_gmt":"2020-12-07T16:08:57","slug":"gustavo-alvarez-gardeazabal-magia-y-vigencia-de-un-patriarca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/emisora.univalle.edu.co\/index.php\/gustavo-alvarez-gardeazabal-magia-y-vigencia-de-un-patriarca\/","title":{"rendered":"Gustavo \u00c1lvarez Gardeaz\u00e1bal: magia y vigencia de un patriarca"},"content":{"rendered":"<p>Agencia de Noticias Univalle<br \/>\nGustavo \u00c1lvarez Gardeaz\u00e1bal, autor de diecisiete novelas y m\u00e1s de otra docena de libros de cuentos, ensayos y art\u00edculos de opini\u00f3n&#8230; Un mito verdadero y viviente de la literatura.<\/p>\n<p>Tomado de El Universal<\/p>\n<p>Por Gustavo Tatis Guerra<\/p>\n<p>Es un patriarca de la novela colombiana y un mito verdadero y viviente de la literatura. Un hombre que amanece para escribir, opinar y denunciar. Y cuidar de sus gansos y sus orqu\u00eddeas. Su arte narrativo sobrepas\u00f3 el medio siglo de creaciones, desde 1965, con su primera obra publicada, y desde 1971, consagrado mundialmente por su legendaria novela C\u00f3ndores no entierran todos los d\u00edas, que festeja cincuenta a\u00f1os como si acabara de escribirse, un cl\u00e1sico nacional llevado con \u00e9xito al cine y una de las novelas m\u00e1s le\u00eddas por las nuevas generaciones, traducida y estudiada en las universidades del mundo.<\/p>\n<p>Es Gustavo \u00c1lvarez Gardeaz\u00e1bal (Tulu\u00e1, Valle del Cauca, 1945), autor de diecisiete novelas, y m\u00e1s de otra docena de libros de cuentos, ensayos y art\u00edculos de opini\u00f3n. Premiado y celebrado, mordaz y contestatario, apasionado e implacable en la b\u00fasqueda de las verdades ocultas de las regiones y el pa\u00eds, es, sin duda, una conciencia viva, visionaria, y una criatura obstinada en su vocaci\u00f3n de crear ficciones surgidas de su inmersi\u00f3n profunda en la realidad, y en crear nuevas realidades surgidas de las ficciones despiadadas y a la vez maravillosas que depara la existencia. \u00c1lvarez Gardeaz\u00e1bal ha sido, a lo largo de sus intensos y fecundos 75 a\u00f1os, un hombre de imaginaci\u00f3n pragm\u00e1tica, escritor de ficci\u00f3n, profesor universitario, pol\u00edtico, alcalde de su natal Tulu\u00e1 y dos veces gobernador del Valle. A trav\u00e9s de su obra literaria, convirti\u00f3 a Tulu\u00e1 en un referente nacional e internacional, y descifr\u00f3 los secretos y trasfondos deshumanizados del poder y la violencia colombiana de mediados de siglo XX.<\/p>\n<p>\u00c9l ha tenido el mundo en sus manos y ha cumplido los designios de un capit\u00e1n en tierra, que no le interesa vivir en otro lugar del universo que no sea Tulu\u00e1. Y all\u00ed ha tra\u00eddo como un im\u00e1n a la capital del Valle del Cauca, a los personajes del mundo literario que convoc\u00f3 desde la Universidad del Valle: desde el m\u00edtico Juan Rulfo, el Premio Nobel Mario Vargas Llosa, el Premio Nobel Camilo Jos\u00e9 Cela, y otras celebridades como Clarice Lispector, Jorge Edwards, Fernando Alegr\u00eda, entre otros. Su novela C\u00f3ndores no entierran todos los d\u00edas fue premiada en Espa\u00f1a y exaltada por uno de los jurados: el Premio Nobel Miguel \u00c1ngel Asturias.<\/p>\n<p>Todas las ma\u00f1anas me despierta \u00c1lvarez Gardeaz\u00e1bal con sus magistrales audios interpretativos de la realidad nacional, que son, a la vez, un diario conmovedor de la peste que vivimos. Con \u00e9l iniciamos esta conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 siente y piensa al saber que cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s su novela C\u00f3ndores no entierran todos los d\u00edas es le\u00edda por las nuevas generaciones y sigue siendo estudiada en universidades de Colombia y el mundo?<\/p>\n<p>-Ahora, que esta pandemia afect\u00f3 de manera tan dram\u00e1tica la educaci\u00f3n, la lectura de libros y las librer\u00edas, me siento un privilegiado: ya tiene su nicho en el altar de la historia literaria de este pa\u00eds.<\/p>\n<p>Regresemos a la infancia: \u00bfQu\u00e9 im\u00e1genes y vivencias de infancia permearon su sensibilidad y vocaci\u00f3n de escritor? \u00bfQu\u00e9 hay del temperamento de sus padres en usted?<\/p>\n<p>-Curiosamente, mis personajes no han sido ni\u00f1os. Esa deuda trato de pagarla en El papagayo tocaba el viol\u00edn, la novela que estoy a punto de terminar, donde el narrador es un ni\u00f1o dotado de la capacidad de recordar desde el mismo d\u00eda de su nacimiento. Por el otro lado, la influencia de mis padres es evidente, soy hijo de un paisa emprendedor (pleonasmo), autodidacta y como tal sembrador de lecturas. Y de una madre artista, pintora, violinista y fundamentalmente cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 libros y autores fueron decisivos en su juventud? H\u00e1bleme de algunos de ellos y a cu\u00e1l de esos libros sigue deslumbr\u00e1ndolo.<\/p>\n<p>-Como fui precoz en la lectura y antes de entrar al k\u00ednder (en aquella \u00e9poca no exist\u00edan pre-escolares ni nada de eso) sab\u00eda leer de corrido, mi padre me regal\u00f3 El libro de oro de los ni\u00f1os, que era una colecci\u00f3n de seis libros con res\u00famenes de todas las \u00e1reas de humanidades y, cuando los devor\u00e9, me regal\u00f3 la colecci\u00f3n Pulga, que eran 100 libritos en tama\u00f1o enano que condensaban de manera absurda las grandes obras literarias de la humanidad. Es decir que yo primero me le\u00ed el resumen de las obras que despu\u00e9s me cautivaron.<\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 momento intuy\u00f3 que el escenario de sus novelas iniciales ser\u00eda Tulu\u00e1, su pueblo natal? \u00bfC\u00f3mo recuerda al pueblo de su infancia y qu\u00e9 lugares de all\u00ed siguen ejerciendo en usted una presencia misteriosa para sus narraciones?<\/p>\n<p>-Cuando llegu\u00e9 a Pasto, hace 51 a\u00f1os, la extra\u00f1a lejan\u00eda que daba esa ciudad sin habernos ido de Colombia me aument\u00f3 la nostalgia por el terru\u00f1o nativo y la volv\u00ed met\u00e1fora.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo fue el proceso de convertir personas de carne y hueso en personajes de ficci\u00f3n?<\/p>\n<p>-Inicialmente muy f\u00e1cil, despu\u00e9s un problema porque confund\u00ed la realidad con la ficci\u00f3n y m\u00e1s de un vivo que yo hab\u00eda matado en mis novelas acudi\u00f3 a hacerme el reclamo. Despu\u00e9s lleg\u00f3 la Constituci\u00f3n del 91 y nos prohibi\u00f3 a los escritores abusar de la realidad con nombre propio.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 obsesiones cree que han sido claves y persistentes en su obra literaria?<\/p>\n<p>-Fundamentalmente, el poder. Lo he estudiado desde muchos \u00e1ngulos y, como tal, lo he descrito en una y otra mano, masculina y femenina. Si usted revisa mis novelas, todas son una radiograf\u00eda del poder a lo largo de la historia de la segunda mitad del siglo XX en Colombia.<\/p>\n<p>Su novela sobre Armero, vuelta a editar, cobra vigencia y nos revela su intuici\u00f3n prof\u00e9tica ante la mayor tragedia en la que murieron m\u00e1s de 25.000 habitantes del pueblo. \u00bfQu\u00e9 nuevas sorpresas le ha generado esta novela entre sus nuevos lectores?<\/p>\n<p>-La m\u00e1s grande sorpresa: no cre\u00eda que hubiese sido una novela tan bien escrita. Como el mejor juez de la literatura es el paso del tiempo, el que Los sordos ya no hablan pueda leerse como si la hubiese escrito hace un mes y no hace 30 a\u00f1os, cuando la publiqu\u00e9, me ha demostrado que lo hice bien. Eso es muy grato verlo en vida.<\/p>\n<p>Usted sostiene un diario hablado desde mucho antes de empezar la pandemia y en \u00e9l descubrimos su sorprendente agudeza cr\u00edtica, su gran sentido de humor y su visi\u00f3n pol\u00edtica de la realidad colombiana. \u00bfQu\u00e9 es lo peor que le ha ocurrido a Colombia y qu\u00e9 puede ser lo mejor durante y despu\u00e9s de esta pandemia?<\/p>\n<p>-Lo peor que le sucedi\u00f3 a Colombia en un solo d\u00eda fue lo de Armero. Lo peor que le sucedi\u00f3 en 10 a\u00f1os fue la violencia del 48 al 58 del siglo pasado. Lo m\u00e1s grave que le puede suceder en el futuro es que no seamos capaces de superar la pandemia por falta de liderazgo p\u00fablico, pol\u00edtico y empresarial. De las dos primeras he hecho novelas eternas. De la \u00faltima aspiro a no alcanzar a resistir esa crisis.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 autores, libros y aventuras cotidianas ha descubierto en el confinamiento?<\/p>\n<p>-Me he dado el lujo de volver a leer autores que hab\u00eda clasificado en m\u00ed ya muy larga vida de lector enfermizo. Algunos les he ratificado mi admiraci\u00f3n a otros he tenido que bajarlos del pedestal.<\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 ambiente escribe sus libros? \u00bfSigue cultivando orqu\u00eddeas? \u00bfQu\u00e9 objetos o talismanes le gusta coleccionar o guardar?<\/p>\n<p>-La ag\u00fcerista era mi abuela, yo no cargo nada de eso. He vivido una gran parte de mi vida en mi finca El Porce, a orillas del r\u00edo Cauca, y soy muy campesino en costumbres, cultivo orqu\u00eddeas y soy animalero, pero me hace mucha falta Cartagena. Llevaba 15 a\u00f1os yendo a pasar una semana al mes mirando el mar y esperando la brisa y esta pandemia me tiene castigado, estoy muy viejo, ya tengo 75 y poseo un prontuario m\u00e9dico que me hace candidato a tener que vivir confinado hasta que no pase la peste.<\/p>\n<p>Usted es quiz\u00e1 el \u00fanico escritor que ya tiene su propia tumba en Medell\u00edn. \u00bfPor qu\u00e9 eligi\u00f3 estar al lado de la tumba de Tom\u00e1s Carrasquilla?<\/p>\n<p>-Al lado de Carrasquilla y enfrente de Jorge Isaacs en el cementerio museo de San Pedro en Medell\u00edn, ya est\u00e1 lista, con escultura del maestro V\u00e9lez Correa esperando que vaya a ocupar el hueco&#8230;<\/p>\n<p>Ep\u00edlogo<br \/>\nTestigo de su tiempo, \u00e9l es ahora una memoria viviente de una tierra sangrante, cuyos horrores a\u00fan no cesan. Su perplejidad y su sentido cr\u00edtico se mantienen en alto detr\u00e1s de sus vivaces ojos de buceador de milagros. Sabe que ya ha escrito una obra perdurable e insoslayable en las letras nacionales e intuye que las nuevas generaciones seguir\u00e1n pasando sin cesar por sus p\u00e1ginas, viendo el retrato quebrado de nuestras atrocidades, el retrato de una violencia con nuevos actores, bajo el ala de nuevos c\u00f3ndores. Pero no ha dejado de escribir en m\u00e1s de sesenta a\u00f1os de vocaci\u00f3n literaria. Siente que, pese al paso del tiempo, \u00e9l seguir\u00e1 siendo aquel ni\u00f1o que se asom\u00f3 a las rendijas de la ventana de su casa de Tulu\u00e1 y \u201cse qued\u00f3 mirando para siempre el mundo que le rodeaba\u201d.<\/p>\n<p>Sensible, insobornable, capaz de asumir cada una de sus verdades, amanece descifrando las noticias del mundo, con su valiente y obstinado coraz\u00f3n de sembrador de orqu\u00eddeas.<\/p>\n<p>Ir arriba<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Agencia de Noticias Univalle Gustavo \u00c1lvarez Gardeaz\u00e1bal, autor de diecisiete novelas y m\u00e1s de otra docena de libros de cuentos, ensayos y art\u00edculos de opini\u00f3n&#8230; Un mito verdadero y viviente de la literatura. 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