{"id":22191,"date":"2021-05-19T14:19:50","date_gmt":"2021-05-19T19:19:50","guid":{"rendered":"https:\/\/emisora.univalle.edu.co\/?p=22191"},"modified":"2021-05-19T14:19:50","modified_gmt":"2021-05-19T19:19:50","slug":"cali-un-proceso-brutal-y-acelerado-de-empobrecimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/emisora.univalle.edu.co\/index.php\/cali-un-proceso-brutal-y-acelerado-de-empobrecimiento\/","title":{"rendered":"\u201cCali, un proceso brutal y acelerado de empobrecimiento\u201d"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"authorPost\">Agencia de Noticias Univalle<\/span><\/p>\n<div class=\"itemFullText\">\n<p>En un di\u00e1logo con la periodista Cecilia Orozco Tasc\u00f3n del diario El Espectador, el profesor de la Facultad de Ciencias Sociales y Econ\u00f3micas Luis Carlos Castillo expuso algunos elementos para pensar la situaci\u00f3n de orden p\u00fablico que atraviesa Cali.<\/p>\n<p>Tomado de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.elespectador.com\/noticias\/nacional\/cali-un-proceso-brutal-y-acelerado-de-empobrecimiento\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">El Espectador<\/a><\/p>\n<p>Charla con Luis Carlos Castillo G\u00f3mez, catedr\u00e1tico de la Universidad del Valle y doctorado en Sociolog\u00eda, para entender qu\u00e9 sucede en Cali que pas\u00f3 de ser la \u201csucursal del cielo\u201d y de la salsa, a una ciudad destrozada por el estallido de ira de sus habitantes, enfrentados unos contra otros, a palo y bala.<\/p>\n<p>La respuesta estatal no puede ser la represi\u00f3n, afirma.<\/p>\n<p><strong>A ra\u00edz de los graves disturbios ocurridos en el pa\u00eds, algunos personajes sostienen que el vandalismo es un fen\u00f3meno \u201corganizado\u201d por unos conspiradores comunistas, izquierdistas y terroristas de Colombia y de otras naciones de Am\u00e9rica Latina \u00bfEsta interpretaci\u00f3n puede tomarse como seria o cierta?<\/strong><\/p>\n<p>Ese es un enfoque que la sociolog\u00eda considera simplista como interpretaci\u00f3n de las protestas y los estallidos sociales que tienen ra\u00edces &#8211; profundas y complejas &#8211; en la exclusi\u00f3n, la pobreza, la miseria y el conflicto pol\u00edtico. Tambi\u00e9n debe decirse que cualquier violencia debe ser rechazada, provenga de donde provenga. La destrucci\u00f3n de bienes p\u00fablicos y privados y el ataque a miembros de la Polic\u00eda son condenables. De igual manera, hay que rechazar los excesos de la fuerza p\u00fablica.<\/p>\n<p><strong>Usted es profesor permanente de doctorado en sociolog\u00eda. En tal condici\u00f3n \u00bfha conocido alg\u00fan estudio, informe, investigaci\u00f3n o encuesta que indique que la afirmaci\u00f3n de que el vandalismo es una estrategia ideol\u00f3gica perversa, tiene fundamento documental?<\/strong><\/p>\n<p>Desde el punto de vista sociol\u00f3gico y de las Ciencias Sociales, no hay ning\u00fan soporte documental ni emp\u00edrico que permita sustentar la hip\u00f3tesis de que el fen\u00f3meno que est\u00e1 enfrentando Colombia, en la actualidad, se pueda explicar como una conspiraci\u00f3n comunista o como un organizaci\u00f3n nacional o internacional de v\u00e1ndalos que estar\u00edan detr\u00e1s de los hechos que han sacudido al pa\u00eds en las \u00faltimas semanas.<\/p>\n<p><strong>Los v\u00e1ndalos que destruyen los bienes p\u00fablicos, tiran piedra a los uniformados y saquean en Cali, \u00bfresponden a iguales motivaciones que los que protagonizan actos violentos en las calles de Bogot\u00e1, Pasto o Pereira o son diferentes en cada ciudad?<\/strong><\/p>\n<p>La expresi\u00f3n \u201cv\u00e1ndalos\u201d no me gusta precisamente porque simplifica la complejidad del fen\u00f3meno y trasmite la falsa idea de que el estallido social y las protestas en Colombia son el resultado de una suma de delincuentes y desadaptados sociales. En cuanto a su pregunta y en la medida en que el \u201cvandalismo\u201d es el t\u00e9rmino con que se define una expresi\u00f3n violenta de rabia, ira y descontento social, se puede afirmar que hay motivaciones similares en las diferentes ciudades del pa\u00eds. Ahora, insisto, la idea de que existe algo as\u00ed como una organizaci\u00f3n nacional de \u201cv\u00e1ndalos\u201d financiados internacionalmente, es tan simplista como pretender explicar el bogotazo del 9 de abril de 1948 (magnicidio de Jorge Eli\u00e9cer Gait\u00e1n y destrucci\u00f3n posterior de Bogot\u00e1 en medio del levantamiento popular) por una conspiraci\u00f3n comunista internacional de la \u00e9poca.<\/p>\n<p><strong>Pues hay quienes lo aseguran todav\u00eda, despu\u00e9s de 73 a\u00f1os. Las personas que se identifican por su conducta destructiva despu\u00e9s de las marchas pac\u00edficas (\u201clos v\u00e1ndalos\u201d), son muy j\u00f3venes. Desde la otra orilla de la teor\u00eda mencionada, \u00bfpodr\u00eda asegurarse, con alg\u00fan grado de certeza, que cuando esos j\u00f3venes atacan a los uniformados sin importar si estos los hieren o los matan, lo hacen porque los perciben como sus \u201cenemigos\u201d?<\/strong><\/p>\n<p>En las condiciones de exclusi\u00f3n, miseria y desempleo en que est\u00e1 sumidos miles de j\u00f3venes de las barriadas populares de las concentraciones urbanas colombianas, &#8211; circunstancias que los arrojan en los brazos de la delincuencia para poder subsistir -, ellos pueden percibir a los polic\u00edas como enemigos. Cuando la masa act\u00faa, prima lo irracional y la idea de que alguno puede terminar preso o muerto, pasa a un segundo lugar.<\/p>\n<p><strong>Usted implica, entonces, que la respuesta del Estado no puede ser \u00fanicamente la de la represi\u00f3n violenta porque, del otro lado, solo se producir\u00e1 un contraataque irracional \u00bfC\u00f3mo se desata, entonces, el nudo vandalismo-uso de la fuerza policial en medio de la necesidad de mantener el orden p\u00fablico?<\/strong><\/p>\n<p>Analizando lo que est\u00e1 sucediendo y, sobre todo, el n\u00famero tan alto de enfrentamientos entre la fuerza p\u00fablica y quienes est\u00e1n detr\u00e1s de las barricadas (sobre cuyo n\u00famero hay cifras aportadas por el propio Gobierno), ha quedado en evidencia la impericia y falta de profesionalismo de los agentes estatales para resolver las confrontaciones. Si tuvi\u00e9ramos unas fuerzas con mayor formaci\u00f3n, no llegar\u00edamos a los excesos que se han visto para restablecer el orden p\u00fablico, en democracia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLos manifestantes pac\u00edficos que marchan por intereses concretos, \u00bfdeber\u00edan asumir o no les corresponde, el control de los actos vand\u00e1licos para impedir que sus justificados reclamos se pierdan en la discusi\u00f3n sobre el orden p\u00fablico?<\/strong><\/p>\n<p>Las grandes marchas colombianas como las del 28 de abril y las del 12 de mayo de 2021, han sido pac\u00edficas. Regularmente, la log\u00edstica de las manifestaciones pac\u00edficas incluye alg\u00fan tipo de dispositivos que los organizadores tratan de poner en pr\u00e1ctica para que las marchas no terminen en actos de violencia. Sin embargo, en situaciones masivas y de desbordamiento de grandes contingentes de manifestantes, esos dispositivos no operan. Es cuando le corresponde a la fuerza p\u00fablica resolver, reitero, en democracia, los excesos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 Cali ha sido la ciudad m\u00e1s golpeada del pa\u00eds por la violencia callejera? \u00bfQu\u00e9 sucede en la capital vallecaucana que hace que sus condiciones sociales parezcan m\u00e1s cr\u00edticas que las de otros centros urbanos?<\/strong><\/p>\n<p>Cali es el epicentro de la regi\u00f3n metropolitana m\u00e1s importante del suroccidente de Colombia. De acuerdo con el censo de 2018, tiene 2 millones 228 mil habitantes, de los cuales m\u00e1s del 40% est\u00e1 en condiciones de pobreza monetaria -subsisten con 87 d\u00f3lares mensuales- y del que, aproximadamente el 15%, est\u00e1 en condici\u00f3n de miseria, es decir, no tiene ingresos para comprar los alimentos. El DANE inform\u00f3, el mes pasado, que la pobreza monetaria pas\u00f3 del 35,7% de la poblaci\u00f3n nacional en 2019, al 42% en el 2020, es decir, un aumento de 3,5 millones de personas que fueron arrojadas a las condiciones de pobreza de un a\u00f1o para otro. En Cali, este proceso brutal y acelerado de empobrecimiento se ha presentado con mayor crudeza; en enero de este a\u00f1o, la tasa de desempleo lleg\u00f3 a un m\u00e1ximo hist\u00f3rico del 19%. Desde hace varios a\u00f1os la ciudad ha sido receptora de miles de migrantes iletrados provenientes de la costa Pac\u00edfica y del sur del pa\u00eds, desplazados por el conflicto armado que el sector formal de la econom\u00eda no ha podido absorber. Y, recientemente, han llegado contingentes importantes de venezolanos que huyen de su pa\u00eds por la crisis que se vive all\u00e1, y vienen a Cali porque, seg\u00fan dicen, la gente, aqu\u00ed, es amable y los tratan bien.<\/p>\n<p><strong>El narcotr\u00e1fico, \u00bfcu\u00e1nto incide en el conflicto social de la ciudad?<\/strong><\/p>\n<p>Cali es el epicentro de la zona en donde existe el mayor n\u00famero de hect\u00e1reas cultivadas de coca del mundo y en donde, despu\u00e9s de los Acuerdos de Paz de 2016 entre el presidente Santos y las Farc, se ha presentado la disputa sangrienta entre grupos armados ilegales por el control del territorio, de los cultivos de coca y de las rutas del narcotr\u00e1fico. La ciudad ha sido el centro de siete \u201cgeneraciones\u201d de narcotraficantes seg\u00fan la tesis doctoral \u201cCultura y barbarie. Los avatares de la zaga del narcotr\u00e1fico en Cali 1970 -2018\u201d. La \u00faltima generaci\u00f3n de narcos conocida como \u201clos gatilleros\u201d (porque su \u00fanica soluci\u00f3n para cualquier conflicto es el uso de las armas), extiende sus tent\u00e1culos a las pandillas de j\u00f3venes que se vinculan a sus actividades delictivas para subsistir. La mezcla de todas las caracter\u00edsticas anteriores cre\u00f3 un coctel explosivo que estall\u00f3 despu\u00e9s de la gran manifestaci\u00f3n del 28 de abril. Como se ve, es un fen\u00f3meno que abarca muchas m\u00e1s aristas que las del denominado vandalismo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEse \u201ccoctel explosivo\u201d que tiene en el centro a los j\u00f3venes de la capital vallecaucana, j\u00f3venes que dentro de poco ser\u00e1n adultos, los llevar\u00e1 a ser, indefectiblemente, los futuros jefes de los nuevos carteles del narcotr\u00e1fico?<\/strong><\/p>\n<p>No, si el Estado act\u00faa con prop\u00f3sitos serios y constantes que se hagan realidad mediante programas que les brinden alimentos, salud, educaci\u00f3n y empleo. En Colombia solo el 10% de los j\u00f3venes pertenecientes al estrato 1, accede a la educaci\u00f3n superior.<\/p>\n<p><strong>La yuxtaposici\u00f3n de otras expresiones de fuerza de una parte significativa de los habitantes de la ciudad, como la instalaci\u00f3n de barricadas entre barrios, los bloqueos en casi todas las carreteras de acceso al departamento y los grupos de civiles armados y dispuestos a usarlas sin disimulo, pareciera configurar una \u201cbomba social\u201d sin remedio. O \u00bfhay alternativas?<\/strong><\/p>\n<p>Colombia es el segundo pa\u00eds m\u00e1s desigual de Am\u00e9rica Latina, despu\u00e9s de Hait\u00ed. Tiene un \u00edndice Gini (coeficiente con que se calcula el desnivel de ingresos entre habitantes de un pa\u00eds) de 0,53 que muestra la profunda desigualdad social. La alternativa estructural consiste en redistribuir mejor la riqueza a trav\u00e9s de pol\u00edticas p\u00fablicas que prioricen la intervenci\u00f3n en la poblaci\u00f3n empobrecida por la crisis econ\u00f3mica que gener\u00f3 la pandemia. Mientras tanto, son necesarios planes, como dije antes, como renta m\u00ednima para los sectores empobrecidos, un amplio programa de empleo, opciones de acceso a la educaci\u00f3n superior y t\u00e9cnica, entre otras medidas.<\/p>\n<p><strong>Como si algo faltara, Cali tambi\u00e9n es una ciudad polarizada por la confrontaci\u00f3n pol\u00edtica tradicional de partidos e ideolog\u00edas \u00bfEsto contribuye y alimenta el clima de violencia?<\/strong><\/p>\n<p>Pareciera que la ciudad tambi\u00e9n est\u00e1 polarizada en cuanto al ejercicio pol\u00edtico formal en el que el Acuerdo de Paz ha jugado un rol importante. Se espera que estos sectores sean sensatos y diriman las diferencias mediante el di\u00e1logo razonado y no acudiendo, como otros, a la violencia.<\/p>\n<p><strong>Pero eso ya pas\u00f3 frente a los colectivos ind\u00edgenas que se trasladaron del Cauca a Cali para participar en el paro y apoyar a los manifestantes, sobre todo a los j\u00f3venes. Residentes de los barrios de clase alta denunciaron presuntos saqueos de los miembros de la minga, a sus casas. Y todo termin\u00f3 en ataques armados de los pudientes contra los ind\u00edgenas o al contrario. \u201cEchar a los indios\u201d fue una consigna que se oy\u00f3 \u00bfEsta confrontaci\u00f3n tambi\u00e9n es de corte racial?<\/strong><\/p>\n<p>Un dirigente del Consejo Regional Ind\u00edgena del Cauca, CRIC, al que se le pregunt\u00f3 por qu\u00e9 la minga hab\u00eda llegado a Cali, contest\u00f3: \u201cporque los j\u00f3venes nos llamaron debido a que los estaban matando\u201d. La expresi\u00f3n \u201cminga\u201d proviene de la palabra quechua min`k y, desde los tiempos coloniales, se refiere \u201ca una reuni\u00f3n de gente invitada\u201d para alg\u00fan trabajo. En la instituci\u00f3n del resguardo o del territorio comunal ind\u00edgena, es la forma como la fuerza de trabajo participa, colectivamente, en la producci\u00f3n. Con la efervescencia del movimiento social ind\u00edgena, su significado ha mutado y comenzado a designar las grandes marchas de los pueblos ind\u00edgenas del sur de Colombia en las que participan ni\u00f1os, mujeres y hombres que exigen al Estado reconocimiento y redistribuci\u00f3n. En medio de la protesta que ha convertido a Cali en su principal centro, la minga bloque\u00f3 algunos de los accesos a la ciudad. Como se sabe, esos bloqueos llevaron al desabastecimiento de alimentos, de medicamentos y de combustibles. Desesperados, sectores de la clase alta del sur de la ciudad, se enfrentaron con los ind\u00edgenas.<\/p>\n<p><strong>No solo bloqueos. Se denunciaron presuntos saqueos. Pero esas denuncias, \u00bffueron m\u00e1s que reales, una manifestaci\u00f3n de clasismo y racismo?<\/strong><\/p>\n<p>Todo parece indicar que se presentaron ataques armados para \u201cechar a los indios\u201d, que no son de la ciudad. Ello es indicador de un racismo cultural difuso y del rechazo soterrado de sectores altos de la sociedad que cre\u00edamos desparecidos o por lo menos atenuados con la Constituci\u00f3n de 1991 que declar\u00f3 que la riqueza de la nacionalidad est\u00e1 en la diversidad \u00e9tnica y cultural. Tambi\u00e9n se trata de la incomprensi\u00f3n sobre el hecho de que Cali es el centro de una amplia regi\u00f3n metropolitana en donde viven ind\u00edgenas y una poblaci\u00f3n amplia de afrodescendientes. Los saqueos a las viviendas y conjuntos residenciales, son todav\u00eda, como usted lo resalta, \u201cpresuntos\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLos cale\u00f1os de clase alta se identifican como hombres y mujeres de raza blanca o para decirlo en t\u00e9rminos m\u00e1s sorprendentes, como de \u201craza aria\u201d superior al resto?<\/strong><\/p>\n<p>En todas sociedades las relaciones est\u00e1n atravesadas por el clasismo, sexismo, patriarcalismo, racismo y discriminaci\u00f3n con base en el color de piel. Cali no es la excepci\u00f3n. El sentimiento de \u201cblancura\u201d ha estado muy presente en los sectores altos y de \u00e9lite de la sociedad colombiana y de la sociedad cale\u00f1a. Sin embargo, habr\u00eda que realizar estudios m\u00e1s profundos que nos permitan identificar y confirmar elementos asociados con el sentimiento de \u201cblancura\u201d que, a su vez, implica la presencia de un racismo difuso y estructural.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQui\u00e9nes son los que han estado instalando y controlando las barricadas en que qued\u00f3 dividida la ciudad?<\/strong><\/p>\n<p>Los que est\u00e1n detr\u00e1s de las barricadas, aunque en su mayor\u00eda son j\u00f3venes, son personas muy heterog\u00e9neas desde el punto de vista social: unos empobrecidos, algunos vinculados a la econom\u00eda informal, otros, trabajadores de la construcci\u00f3n y del transporte pirata; unos m\u00e1s, con contacto con las milicias urbanas; otros son reincorporados y algunos son parte del lumpen. Parece confirmado que unos de ellos estaban cobrando \u201cpeaje\u201d para pasar por los puntos de bloqueos, lo que gener\u00f3, como era de esperarse, un rechazo de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Ciertamente, circularon rumores en la capital del Valle del Cauca sobre los chicos que custodiaban las barricadas de los cuales se asegur\u00f3 que: 1. Cobraban por permitir salir o entrar a los sectores divididos por el \u201cpeaje\u201d 2.- Que los conspiradores nacionales e internacionales les pagaban para que permanecieran en los puntos cerrados, d\u00eda y noche. 3.- Que eran j\u00f3venes reclutados por narcoterroristas. De todo lo anterior, \u00bfqu\u00e9 es cierto y qu\u00e9 es falso?<\/strong><\/p>\n<p>Las barricadas o puntos de bloqueos internos en la ciudad son escenarios de acci\u00f3n in\u00e9ditos en la historia de la ciudad de Cali; es decir, nunca antes se hab\u00edan utilizado en su extensi\u00f3n ni impacto. Al parecer, siguiendo la experiencia de los j\u00f3venes chilenos, los puntos de resistencia operan mediante cuatro l\u00edneas: la primera defiende f\u00edsicamente el punto; la segunda se encarga del abastecimiento de alimentos; la tercera, del suministro de medicamentos y de la atenci\u00f3n a los heridos que resultan de los enfrentamientos con la fuerza p\u00fablica; y la cuarta, de comunicar en tiempo real lo que est\u00e1 sucediendo. Hasta el 13 de abril hab\u00eda en la ciudad 25 barricadas concentradas principalmente en el oriente y en la zona de ladera. En esos sectores se concentra la poblaci\u00f3n pobre.<\/p>\n<p><strong>Pero entonces, \u00bfsu respuesta indica que, por lo menos los activistas de las barricadas s\u00ed obedecen a una organizaci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>En realidad, no. Detr\u00e1s de las barricadas hay j\u00f3venes que son, como se\u00f1al\u00e9, muy heterog\u00e9neos y, adem\u00e1s, existe una configuraci\u00f3n y reconfiguraci\u00f3n de actores sociales algunos de los cuales protestan, espont\u00e1neamente, detr\u00e1s de las barricadas. Es decir, los actores son difusos y as\u00ed como existe la reconfiguraci\u00f3n de identidades, tambi\u00e9n hay cambios en los liderazgos. Detr\u00e1s de las barricadas lo que usted tiene es una gran diversidad de desempleados, sectores informales de trabajadores, j\u00f3venes vinculados con la delincuencia. Y no se puede afirmar que todos pertenecen a una \u00fanica organizaci\u00f3n que est\u00e1 detr\u00e1s de la estrategia de las barricadas. En resumen, es otro fen\u00f3meno muy complejo.<\/p>\n<p><strong>\u201cLa Iglesia, mediadora con legitimidad en las barriadas pobres\u201d<\/strong><\/p>\n<p><strong>En una entrevista con W Radio, el arzobispo de Cali Dar\u00edo Monsalve, afirm\u00f3, ante las objeciones a los bloqueos de carreteras, que a\u00fan siendo molestos para la ciudadan\u00eda constituyen casi la \u00fanica manera que tienen los activistas del paro de hacerse o\u00edr \u00bfCu\u00e1l es su opini\u00f3n sobre esa forma de protesta?<\/strong><\/p>\n<p>Desde el punto de vista de la acci\u00f3n colectiva y la contienda pol\u00edtica, los actores sociales usan el bloqueo como uno de los repertorios de acci\u00f3n m\u00e1s eficaces, pol\u00edticamente hablando. Sin embargo, el bloqueo es un mecanismo bumer\u00e1n en el que, al usar la fuerza, se desgasta r\u00e1pidamente, produce rechazo y se vuelve en contra del actor o de los actores que lo emplean. Esto es lo que ha venido sucediendo en la ciudad de Cali.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es su opini\u00f3n, no sobre las opiniones del Arzobispo de Cali sino sobre el rol que \u00e9l juega en la capital vallecaucana: \u00bfes un catalizador de tensiones, un polarizador o una voz que habla por los que no tienen voz?<\/strong><\/p>\n<p>Frente a la crisis social en Cali, el rol de la Iglesia es fundamental como mediadora de las partes en el conflicto urbano puesto que tiene gran legitimidad por su larga tradici\u00f3n de acompa\u00f1amiento y uso de incentivos a las soluciones de los problemas que los j\u00f3venes que enfrentan en las barriadas empobrecidas.<\/p>\n<p><strong>\u201cExcluidos por su condici\u00f3n \u00e9tnica\u201d<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfEl conflicto social que estall\u00f3 violentamente en Cali, tambi\u00e9n tiene componentes \u00e9tnicos?<\/strong><\/p>\n<p>S\u00ed. Cali es una ciudad pluri\u00e9tnica y multicultural en que el 26% de la poblaci\u00f3n se reconoce como negra o afrocolombiana. Desde los tiempos coloniales tambi\u00e9n han vivido, aqu\u00ed, ind\u00edgenas cuya poblaci\u00f3n se ha recuperado desde el punto de vista demogr\u00e1fico. Adem\u00e1s del castellano, en Cali se hablan por lo menos cinco lenguas m\u00e1s. En las barricadas y en los puntos de resistencia, participan j\u00f3venes y adultos afrocolombianos, en su mayor\u00eda del Distrito de Agua Blanca, una de las principales concentraciones de gente negra de Colombia que se encuentra sumida en profundas condiciones de pobreza.<\/p>\n<p><strong>Los afrodescendientes y los ind\u00edgenas han sido siempre excluidos de los programas de desarrollo econ\u00f3mico y social \u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><\/p>\n<p>Los afrodescendientes y los ind\u00edgenas est\u00e1n, mayoritariamente, sumidos en la pobreza y en la exclusi\u00f3n. Esto se explica, por lo regular, por su condici\u00f3n \u00e9tnica o por su color de piel. Los negros y los ind\u00edgenas son pobres entre los pobres.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Agencia de Noticias Univalle En un di\u00e1logo con la periodista Cecilia Orozco Tasc\u00f3n del diario El Espectador, el profesor de la Facultad de Ciencias Sociales y Econ\u00f3micas Luis Carlos Castillo expuso algunos elementos para pensar la situaci\u00f3n de orden p\u00fablico que atraviesa Cali. 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